De la culpa al perdón

 



Quien más o quien menos ha vivido alguna vez situaciones dolorosas. Estas han conectado con una emoción concreta causante de una reacción. Esa reacción ha generado dolor en uno mismo o en otra persona.

Ante una situación que el cerebro considere amenazante reacciona atacando pues se posiciona en situación de víctima y a la vez, verdugo. En este sentido puede ocurrir que la persona se culpabilice a sí misma o a los demás. Estas reacciones, lejos de liberar, encadenan aún más al dolor y al sufrimiento.

En cambio, cuando la situación se analiza desde la neutralidad emocionalalejada de la culpabilidad enjuiciadora, se accede al perdón, nuestra arma de liberación.

He de matizar que transitar emociones ancladas a situaciones dolorosas no es fácil. Las redes sociales se llenan de positivismo hacia la búsqueda de la libertad. En la letra pequeña es necesario añadir: ten paciencia, ánimo, constancia y perseverancia. La voz de la culpabilidad heredada es muy destructiva según que casos.


Sobre mí

Soy escritora reflexiva. Involucrada en la transformación personal como medio evolutivo del bienestar interno. En mi primera novela titulada...