El Perdón



 

El Perdón no es sólo una palabra a pronunciar.
A lo largo de toda la historia ha habido guerras, asesinatos, terrorismo, dictaduras (a nivel individual y colectivo). A quienes nos tocó vivir el terrorismo de ETA nos estremece todavía recordar sus actos. Quienes vivieron la Guerra Civil Española por ambos bandos, también. La emoción dominante (rabia o rencor) exige (con razón) una justificación para mitigar ese dolor.
Ahora bien, en el momento en que el tiempo apacigua las aguas, es necesario mirar hacia delante para continuar construyendo. El pasado no se puede cambiar. El dolor continuará estando. Y lo sucedido jamás se podrá olvidar. La información no se borra, es necesario transformarla.
Perdonar no es pronunciar la palabra "perdón". Es un trabajo interno y llega desde una comprensión profunda de las circunstancias por parte de todos. Es un trabajo únicamente individual que beneficia al colectivo. Sembrar rencor o desconfianza continúa acercando más ese dolor al presente. Y desde ahí, la violencia (sea cual sea) continuará tomando su forma.

A mis lectores

Estimado/a lector/a: Escribo desde que tengo uso de razón. Viajo con mi imaginación a lugares donde encuentro paz, sosiego y esperanza. Una...