Archivo del blog

Poema: Una habitación luminosa


Foto de Markus Spiske en Unsplash



Entre sábanas de algodón, mi piel huele a lavanda.
Mi cabello húmedo, roza la comisura de mis labios.
Un albornoz blanco, cubre mi cuerpo desnudo.
Lectura poética, en una habitación luminosa.
Alejada del pensamiento, centro la atención en mi esternón.
Inspiro. Espiro.
Vuelvo a inspirar y suavemente, comienzo su lectura.
Despacio, como en un susurro, surge la música de sus palabras.
Música que acaricia los sentidos, eriza la piel, alimenta al alma.
Palabras nacidas desde el amor, notas creadas desde el dolor…
Un suspiro eleva mi pecho. Mis manos, desfallecen en el lecho,
y un leve temblor silencia mis labios.
Mi piel huele a lavanda. Junto a mí, tu esencia se expande
en una habitación luminosa.